Escribo hoy en el diario Público un reportaje sobre “El poder de la guerrilla.com“, la historia de cómo Forocoches.com ‘trolleó’ la gala previa a Eurovisión de RTVE y colocó a su candidato John Cobra sobre el escenario. Durante unos minutos toda España estuvo pendiente de una broma creada en internet. La creyeron, la tomaron en serio y muchos aún se hacen cruces preguntándose cómo fue posible. Sin saber qué es 4chan y cómo funciona Forocoches veo difícil que entiendan este episodio surrealista de la vida del país. Me queda la duda de si alguna vez se utilizará ese poder en política. Y otra duda sobre las patatas bravas Hacendado. (Nota: investigar de una vez la historia de amor de Mercadona con internet).
“¡Viva Forocoches! ¡Viva Forocoches!”. Escondida entre todas las lindezas que John Cobra soltó el lunes, en directo, en la gala preeurovisiva de TVE, esta exclamación pasó inadvertida para gran parte de la audiencia. Pero no para los 360.000 usuarios habituales de forocoches.com, el mayor foro en español de la Red y responsable de la presencia de este personaje en el escenario.
El hecho de que Cobra llegara a la final fue producto de una gigantesca broma organizada por una cifra de internautas que oscila entre los 2.000 y los 3.000, pero “con mucha dedicación y muy bien organizados”, según calcula el palentino Alejandro Marín, que fundó en 2003 este exitoso foro. Durante semanas, el activo grupo se las arregló para decidir, sólo a través de los foros en la web, a quién votar de forma masiva (la primera opción fue Chimo Bayo, expulsado), y cómo y cuándo hacerlo. Funcionó. Le dieron el máximo de votos diarios. Quedó segundo en la clasificación.
Si en algún momento de la campaña pro Cobra existió una crítica a Eurovisión o una reivindicación de los artistas ajenos a la industria discográfica, pronto fue sepultada por las dimensiones de una broma que saltó de las pantallas de Internet para influir en el mundo real. “Sí, se trata probablemente de la mayor trolleada hecha desde Internet en España hasta la fecha”, afirma Marín. Trolleada viene de troll, que en la jerga de Internet se refiere al usuario polémico capaz de destrozar con sus comentarios la pacífica convivencia de cualquier comunidad virtual. Exactamente lo que le pasó a la televisión pública con el personaje valenciano. (Sigue aquí y también aquí)
“Etarras que quedan para ir a andar”, “etarras lesbianas que se cortan el flequillo recto”, “etarras que quieren usar Foursquare pero no les dejan” o “etarras que quieren que Raúl vuelva a la selección”. En estos momentos te puedes hacer fan de unas 130 páginas que ridiculizan a los etarras en Facebook. ¿Es, como dicen algunos medios, el nuevo fenómeno espontáneo fruto del ingenio popular que sustituirá a las “señoras que”? Puede, pero más que un súbito meme se trata de un caso de libro sobre cómo se crea y propaga la información en las redes hoy en día. Veamos cómo sucedió en realidad:
1. Jueves 18, 11:50
Antonio Delgado (@adelgado) twittea una levedad:
Un incipiente fenómeno en Facebook “etarras que” http://j.mp/bRjeL6
Y tan incipiente: “en ese momento sólo había 4 grupos y el mas exitoso tenía 18 fans”, me explica después. Tiene más de 4.000 followers, muchos de ellos periodistas.
2. Jueves 18, 18:54 13:30
El diario El Mundo publica “’Etarras que…’, ¿nuevo fenómeno en Facebook?”. Su autor, José Navas (@joseanavas), cuenta cómo sucedió:
“Sigo Twitter todos los días en el trabajo. Para mí es una fuente de información tan importante casi como las agencias. Ayer vi el tweet de Antonio Delgado y reenvié el enlace al correo interno de nuestra redacción en Internet. Lo hice porque me pareció gracioso simplemente y no porque, en principio, creyera que hubiera mucha historia -el grupo con más fans creo que tenía sólo 40 seguidores y sólo había cuatro grupos, como dices-.
El caso es que al jefe que estaba ayer el cargo de la edición ‘on line’ le pareció que era una buena vuelta para mantener el tema candente y que siguiera vivo en portada -ya sabes que en Internet no podemos tener todo el día el mismo enfoque, etc-. Él consideraba que era una curiosidad que si a nosotros nos llamaba la atención, a los lectores también les podría parecerlo, por lo que lo encontró noticioso.
Yo al principio tenía algunas dudas y le argumenté que me parecía que apenas había seguidores y que quizá era exagerado publicarlo pero insistió, me convenció y al final accedí a escribirlo. Escribí algo breve y lo hice con bastante prudencia porque no sabía si al final se iba a convertir en un fenómeno o no. De ahí las interrogaciones en el título y frases que puse por dentro como “aunque por el momento es complicado predecir su posible éxito”. No quería patinar si al final la cosa se quedaba en algo con poca difusión.”
3. Jueves, viernes, sábado, domingo…
Otros periodistas leen la noticia en El Mundo y la fusilan: Antena 3, ABC… pero sin los reparos y matices de la historia de Navas. Lo tiene todo: el tema es gracioso y, como decía el jefe de Navas, permite seguir con la historia del Comando Facebook.
También se extiende en Twitter y por los blogs.
4. La gente ve la historia en alguno de estos medios y comienza a hacerse fan y a crear sus propios grupos.
El viernes ya hay 80 páginas, el sábado 116 y el domingo, 129.
(Si hacemos caso al comportamiento habitual de las redes, pronto se multiplicarán).
5. El “meme” que comenzó con un tweet ya existe.
El meme es una profecía autocumplida, un ejemplo moderno de cómo el periodismo modifica la realidad al fijarse en ella o, como dice Antonio “se cumple el mismo principio de la mecánica cuántica en relación al principio de incertidumbre de Heisenberg. Es decir, en el momento que se observa un fenómeno ya estamos modificando su naturaleza”.
¿Conclusiones? Varias pero me quedo con dos. La primera, que las noticias ya se están cocinando en Twitter aunque el periodismo y los círculos de relaciones e influencia sigan funcionando como siempre. La segunda, que la gente le ha perdido el respeto a ETA.
DiarioTube, YouKioske, Scribd, Issuu, Calaméo. En ellas se pueden encontrar y descargar una buena parte de los diarios y revistas españoles, fresquitos y del día, recién escaneados y subidos cada mañana en pdf por los lectores. Puede que no te suenen demasiado sus nombres o que ni siquiera sospecharas de la existencia de la “piratería” de medios, pero es normal. Los propios medios no se han preocupado tanto de desvelar la existencia de webs de enlaces a publicaciones como de las webs de enlaces a música o cine.
Pero eso no quiere decir que no estuvieran bien al tanto de sus actividades. Por un enlace de @adelgado veo que DiarioTube ha anunciado hoy que va a dejar de enlazar a los diarios nacionales debido a “la amenaza de un abogado del bufete Cremades & Calvo-Sotelo en nombre de AEDE (Asociación de Editores de Diarios Españoles) con ponernos una demanda si no quitábamos toda referencia a sus diarios en el plazo de 3 días”. No han sido los únicos. Según DiarioTube, otras páginas similares también han recibido el mismo burofax de la asociación que engloba a los periódicos de Vocento, Unidad Editorial, Prisa, Prensa Ibérica, Zeta, Godó… y así hasta llegar a casi todos los que amanecen en los kioscos y que también en su mayoría se encuentran en plena crisis.
Mientras algunos medios como Público ponen a libre disposición de sus lectores el pdf de su diario cada noche después del cierre de la edición, casi todos los demás guardan estos ficheros como oro en paño más allá de su portada. El día de la última gran última nevada española, hace poco más de un mes, El País anunciaba a bombo y platillo que “regalaba” a sus lectores su edición del día, porque muchos no podrían acercarse a los kioscos. Aunque leer cada día en pdf en el ordenador el periódico no tiene sentido (ya puestos, mejor entrar en la edición on line, ¿no?), sí lo cobra cuando se piensa en las revistas. O esde el momento en el que se reabre el debate sobre el pago de contenidos. O en el instante en que se populariza un soporte mágico que permite leer el periódico del día en cualquier parte y lejos del ordenador. El nombre de este fascinante soporte no es ‘periódico de papel’, sino ‘libro digital’. De hecho, la primera vez que muchos vimos con asombro cómo se compartían enlaces a periódicos y revistas fue en los foros de Vagos.es, en el hilo de al lado de los libros digitales para ebook.
En DiarioTube declaran ante el aviso de AEDE que ellos no alojan ningún contenido con copyright en sus servidores, que no proporcionan servicios de pago y que mucho menos suben contenidos protegidos. “Diariotube solo facilita el acceso a enlaces de hipertexto a servidores exógenos a Diariotube, y no controla en absoluto el contenido alojado”, se justifican. “DiarioTube hace exactamente lo mismo que Google”. El argumento es idéntico al utilizado por las webs de enlaces p2p de música y cine, y que les ha permitido, hasta el momento, salir indemnes de las denuncias de las asociaciones que agrupan a productoras, discográficas y entidades de gestión.
“Queremos recordar a los abogados de Cremades & Calvo-Sotelo, que a día de hoy, en España todavía no ha llegado a juicio absolutamente ninguna demanda contra páginas, que como la nuestra, ofrece enlaces a contenidos”, añaden. Es cierto, pero también es cierto que muchas páginas han cerrado debido a burofaxes como los que han recibido (y pronto, gracias a la ley Sinde, puede que ni siquiera sea necesaria esta formalidad). “Esta web no da el dinero necesario para poder pagar ni tan siquiera los servidores, como para poder afrontar la minuta de un abogado que nos defendiese ante una posible demanda, que sin lugar a dudas hubiésemos ganado”. Probablemente, nunca lo sabremos. La “piratería” de diarios (entre comillas) puede que acabe en España antes de comenzar.
¡Día de estreno! La gran Sofía Ruíz de Velasco (@sofiarv) y yo acabamos de presentar en sociedad el blog La Mujer Objeto. Nuestra musa es un desatascador de plástico rosa con la cara de Lola Flores. Como decimos en el post de presentación:
“Este blog va de mujeres y de objetos, como Lola. Un catálogo exhaustivo de cosas que no dan la felicidad, al menos a largo plazo. Diseño y gadgets desde el punto de vista de dos mujeres a las que no nos gusta que nos tomen por tontas pintándonos la vida (y las cosas) de rosa. Porque el rosa no es un color estúpido”.
¿Una muestra de lo que habrá por ahí? Por ejemplo, este seguimiento en vivo de la presentación de la tableta de Apple cinco horas antes.
Todo es cuestión de teléfonos. Se sabe que eres periodista de papel y no digital porque las fuentes te dan su número de móvil. En cambio, se distingue al blogger del periodista por su aversión física a levantar el teléfono y llamar.
El otro día me contaron una historia de esas que dan tanto miedo a los medios. Va de un chico, ya no tan joven, que hace unos años se montó como un hobby una página sobre su comunidad autónoma a fuerza de ganas y constancia. Hoy sólo la superan en visitas las webs de las fuerzas vivas: la universidad, el periódico local y el gobierno regional.
¿Que buscas cines en X? Ahí está su web, la primera en Google. Lo mismo con los autobuses, los trabajos, los abogados… todo. Y claro, si los cines, los autobuses, los que ofrecen trabajo o los abogados de la región quieren salir en Google, deben anunciarse en él. Google adora su página y se lo recuerda cada mes con un cheque cada vez mejor.
Un gurú daría la siguiente explicación: un aficionado se ha merendado todo el negocio de los clasificados de la región. Cuentan que hace poco el centenario diario local quiso subsanar el error comprándole su página. Demasiado tarde. Dicen que la respuesta del chico fue “no gracias. Sinceramente, creo que puedo hacerlo mejor que vosotros”.
Ayer vi por fin Crepúsculo, y entendí por qué tiene enganchado a medio mundo. Edward y Bella son, sencillamente, la pareja perfecta. Después de los 120 minutos de película es imposible imaginarlos separados. Son todo lo jóvenes y guapos que se puede ser. Son peligrosos el uno para el otro pero quedan mejor juntos que separados. Son eternos. Son pura química.
Lo de La Coalición y Redtel es todo lo contrario. Han ido juntos esta mañana a Ficod, vigilados por una carabina del Gobierno, pero lo suyo no hay quien se lo crea. Obligados a entenderse, pertenecen a especies distintas, hablan distintos idiomas. Cuesta imaginarlos de acuerdo aunque antes de que acabe el año se harán una foto y presumirán de una alianza pionera en el mundo que culminará en las medidas antipiratería españolas.
(PS. La Coalición ha mordido ya a la industria del libro, que representa. Y tiene a los medios, pálidos y débiles, ofreciéndoles el cuello a cambio de la esperanza de la vida eterna)
Beigbeder tiene una novela espantosa con un gran título: ‘El amor dura tres años’. Dice, se dice, que los humanos nos cansamos a partir de ese momento. Me he acordado de ese libro al volver del Evento Blog España (EBE), que acaba de cerrar su cuarto año. A todos los que he preguntado que qué tal me han respondido que psé, que bueno, que un poco raruno, que otros años fue más divertido, que se les ha quedado un sabor de boca raro.
Creo que ha ocurrido lo mismo que en un piso de estudiantes al final del tercer trimestre (cuando alguien se guarda en su habitación el rollo de papel higiénico) o en la tercera cena de empresa (cuando te das cuenta de que algunos de tus compañeros son imbéciles). La exaltación de conocer a los nuevos colegas siempre se acaba. Y “este año han pasado algunas cosas raras” en los blogs, me contaba alguien en el post-EBE. Insignes desaparecidos, difamaciones, parodias para las que nadie estaba preparado, empresas y emprendedores de buen rollo que han abusado de sus trabajadores, social media bocazas.
En las primeras filas seguían sentándose los vips (como en el Constace de Blair Waldorf), pero este año se acercaban menos followers inocentes a saludar en persona. Incluso el uso de Twitter durante las conferencias, que el año pasado fue una novedad divertida y una forma de aumentar la realidad, ha cruzado la línea del mal rollo.
No hay que echarle la culpa al formato, ni a los ponentes, ni a los presentadores. Es sólo que el estado de la Blogosfera es ese. Ha cumplido años.
Tengo una sospecha: los blogs minimalistas son una impostura. Detrás de lo ’sencillo y elegante’ se esconde el desconocimiento estético, el miedo a que se note y el deseo de uniformidad, como en un traje de ir a la oficina o un mueble de wengé. Los RSS han triunfado porque la mayoría de los blogs se visten con diseños intercambiables. Usamos los RSS porque no nos perdemos nada.
Los medios también se han escondido detrás del negro, el gris, el blanco y el azul, del teletipo de Efe y la última hora. Pero ahora sobran medios, sobran blogs. Si tu identidad está distribuida en mil sitios y los que han pasado por tu casa no se acuerdan ni del color de las paredes ¿qué será de ti?
Mariano Amartino me preguntaba en el último EBE, hace justo un año, por qué no me montaba un blog. Uno que me permitiera vivir de él y así poder escribir con libertad lo que quisiera. Mi respuesta fue que no lo necesitaba. Que ya escribía lo que quería y me pagaban por ello. Que ese era mi trabajo en soitu.
Me he acordado mucho de esa pregunta de Mariano en las dos últimas semanas, desde que me vestí de negro para el funeral de soitu. No llevé luto riguroso: las medias del modelito eran verdes. Sabíamos que las cosas no iban bien, pero en el fondo creíamos que seguíamos. A la hora de la verdad fue todo tan rápido que no me dio tiempo de conseguir unas medias negras. Varias noches de karaoke filipino después, aún nos estamos haciendo todos a la idea.
En esta época oscura uno de los mayores privilegios es engañar al tiempo y al tedio con un trabajo que te guste y del que puedas sentirte orgulloso. La realidad del oficio es tan descorazonadora que a mis compañeros les han ofrecido trabajos y los han rechazado. No tienen estómago de ponerse a subir teletipos a una página web después de decir que Ingrid Betancourt es más fashion que Kate Moss o de escribir una serie de entrevistas a las viudas de ETA. Lo peor de todo es que estábamos empezando. Nunca sabremos dónde podíamos haber llegado.
Y mira que la cafetera somatizadora, que se estropeaba cada vez que teníamos malas noticias, nos avisó con su suicidio unos días antes de que Sindo nos reuniera por última vez. La echaré de menos. También los pinchos de tortilla de nuestra sede paralela, el Potos. Incluso echaré de menos a mis compañeros, pero esas cosas las señoritas de Logroño preferimos decirlas en privado.
Durante el funeral vino una redactora de un confidencial a malmeter. Una compañera se le echó a llorar diciéndole que era el mejor trabajo que había tenido nunca. La espía se tuvo que ir con el rabo entre las piernas y sin poder escribir nada malo. No ha existido conflicto con la empresa. Los lectores se han apenado y han dejado miles de comentarios. La amplísima red de colaboradores (¿unos 200?) también.
Sólo una cosa ha empañado el velatorio (y que conste una de mis pocas certezas sobre internet es que está lleno de advenedizos pisando charcos por cuatro visitas). Soitu ha sido el charco de moda durante unos días. He leído cómo se ha juzgado su cierre sólo a la luz de las estadísticas, de las tarifas publicitarias, de una perspectiva sólo empresarial, sólo periodística o incluso de unas palabras en una conferencia.
Me asusta que se hagan lecturas tan simples de la realidad. La vida es mucho más compleja y aquí ha habido de todo, desde malas decisiones empresariales a mala fe de terceros pasando por mala suerte y cuestiones puramente personales. No creo que el caso soitu sea ejemplo de nada. Fue una excepción en vida y su muerte también. Quienes creen que una empresa periodística puede regirse por los criterios de la pura rentabilidad, que se puede montar un medio de la noche a la mañana, los que han utilizado el cierre de soitu para afirmar la falsa creencia de que el periodismo en internet no es viable, se merecen un mundo con menos soitus. Un mundo en el que antes de leer cada noticia haya que preguntarse por qué se está contado eso justo en ese momento, de dónde sale esa información así y ahí. Aunque como dicen por aquí… oh, wait.
[Yo, de momento, reabro este blog]