Ebe 09, el amor dura tres años.
Beigbeder tiene una novela espantosa con un gran título: ‘El amor dura tres años’. Dice, se dice, que los humanos nos cansamos a partir de ese momento. Me he acordado de ese libro al volver del Evento Blog España (EBE), que acaba de cerrar su cuarto año. A todos los que he preguntado que qué tal me han respondido que psé, que bueno, que un poco raruno, que otros años fue más divertido, que se les ha quedado un sabor de boca raro.
Creo que ha ocurrido lo mismo que en un piso de estudiantes al final del tercer trimestre (cuando alguien se guarda en su habitación el rollo de papel higiénico) o en la tercera cena de empresa (cuando te das cuenta de que algunos de tus compañeros son imbéciles). La exaltación de conocer a los nuevos colegas siempre se acaba. Y “este año han pasado algunas cosas raras” en los blogs, me contaba alguien en el post-EBE. Insignes desaparecidos, difamaciones, parodias para las que nadie estaba preparado, empresas y emprendedores de buen rollo que han abusado de sus trabajadores, social media bocazas.
En las primeras filas seguían sentándose los vips (como en el Constace de Blair Waldorf), pero este año se acercaban menos followers inocentes a saludar en persona. Incluso el uso de Twitter durante las conferencias, que el año pasado fue una novedad divertida y una forma de aumentar la realidad, ha cruzado la línea del mal rollo.
No hay que echarle la culpa al formato, ni a los ponentes, ni a los presentadores. Es sólo que el estado de la Blogosfera es ese. Ha cumplido años.